TRABAJO SOCIAL Y COVID-19

Entrevista a María Fernanda López Hernández - Jefa del Servicio de Trabajo Social del Hospital San Vicente de Paúl - Heredia

Entrevistador: Daniel González Quesada - Unidad de Divulgación de Trabajo Social – UDETS, con el apoyo del Colegio de Trabajadores Sociales de Costa Rica

Resumen de la entrevista - Gréttel Aguilar Santamaría - UDETS

17 de julio, 2020

El Servicio de Trabajo Social del Hospital San Vicente de Paúl en Heredia cuenta con los servicios de 11 profesionales. Este hospital tiene 11 áreas de salud adscritas y en él se desarrollan los siguientes procesos de atención:

  • Atención Social – Enfocada a los casos de hospitalización
  • Consulta Social – Todo lo referente a la consulta externa
  • Procesos de Educación Social en Salud
  • Procesos de organización y movilización comunal con la Junta de Salud
  • Procesos de investigación

El Servicio de Trabajo Social enfoca su trabajo en las poblaciones más vulnerables, principalmente personas menores de edad, adultos mayores y personas con discapacidad. Las situaciones de atención más frecuentes se relacionan con el tema de la violencia, en sus diferentes manifestaciones, la articulación de redes de apoyo familiar ante contextos relacionados con salud o enfermedad y la atención a personas con estilos de vida de riesgo, por ejemplo, el asociado con las adicciones.

Previo a la pandemia se estaban ejecutando diversos procesos, entre ellos, un grupo de personas cuidadoras (para prevenir el síndrome de cuidador cansado), procesos orientados a la implementación de disciplina positiva, un grupo para padres, madres y encargados de niños con déficit atencional, un grupo socio terapéutico para mujeres víctimas de violencia intrafamiliar, un grupo de personas con problemas cardiacos y un grupo de adolescentes embarazadas.


A partir de la pandemia, ¿qué cambios se han tenido que implementar en el Servicio?

En primera instancia, tuvieron que trabajar con la afectación personal de las y los profesionales que laboran para el servicio pues, a pesar de que están conscientes de su labor en la primera línea de atención, el manejo de emociones y temores es muy complejo frente a la posibilidad de contagio y afectación a los seres queridos. Por supuesto, fue necesario implementar nuevos lineamientos y directrices, tanto para la protección del personal como de los usuarios. Para Lopez el principal reto fue trasladar la atención a medios alternativos como el teléfono y las video llamadas, ya que la atención siempre ha sido presencial y factores como la lectura del lenguaje no verbal definitivamente se limitan en esos nuevos espacios.

En esta institución se vivió una situación muy particular, pues tuvieron que asumir algunos servicios cerrados en el Hospital de Alajuela debido al aislamiento del personal, entre ellos el de maternidad. Esto implicó una reorganización interna ante la recarga de labores, además de la agilización de otros procesos, como el egreso de pacientes.

Para Hernández es básico considerar que las situaciones sociales se han agudizado con la pandemia, pues esta enfermedad no solo tiene un rostro biológico; ante el desempleo y el confinamiento aumentan los conflictos y las situaciones de violencia, entre ellas, el abandono de adultos mayores en las instituciones de salud.

Si bien las labores han sido muy complejas, esta profesional destaca que en el contexto salen a relucir cosas positivas, tales como la consolidación del trabajo en equipo, las capacidades de las y los profesionales ante situaciones límites y el trabajo y el apoyo de la red de salud nacional.


¿Cómo se asumió la atención de personas diagnosticadas con Covid-19?

El primer paso fue hacer un abordaje de intervención en crisis, para que el personal tuviera claro cuáles serían las medidas a seguir en razón de minimizar riesgos, esto implicó un análisis de perfiles para la reorganización del trabajo, así como la consideración de los factores de vulnerabilidad de las y los profesionales.

Para López, una de las fortalezas de los servicios de Trabajo Social de la CCSS es que se cuenta con lineamientos y procedimientos muy claros, además de un buen trabajo de coordinación. Al momento de la entrevista, el Hospital de Heredia no estaba categorizado como centro de atención Covid-19, sin embargo, sí se contaba con lineamientos pues, en caso de que un paciente ameritara cuidados intensivos de emergencia, debía ser atendido en esa institución.


¿Cuáles son los principales desafíos para los profesionales en Trabajo Social en este momento?

Mantener la salud física y mental es el principal reto. Aún y cuando en algunos momentos bajen las cifras de contagio, las y los profesionales deben mantener medidas y, por supuesto, como personal de salud están llamados a dar el ejemplo.

“Estamos trabajando mucho con el dolor humano, alguno que siempre hemos hecho, pero ahorita más agudizado. Manejamos casos muy complejos, personas con ideaciones suicidas, con intentos de autoeliminación… Además, tienden a desencadenarse las situaciones de violencia y las crisis familiares porque no hay ingresos económicos. Todo eso nos afecta como profesionales, así que mantenernos bien física y mentalmente es todo un desafío para brindar una atención de calidad”, indicó.

Para esta profesional, la etapa de enfrentarse a nuevas modalidades de intervención la pudieron superar, pero ese trabajo debe transcender a otros procesos, por ejemplo, a las intervenciones grupales en las que se requerirá mucha novedad y creatividad para mantener la continuidad de los servicios.

Otro reto es fortalecer el trabajo en equipo, algo que se ha realizado bien en esta emergencia gracias a que existían muchos procesos conjuntos previo a la pandemia, pero sin duda es necesario consolidar estrategias de apoyo dentro del hospital, a nivel de red y a nivel de país, en coordinación de otras instancias como las municipalidades y el IMAS.

Nos espera una tarea muy ardua, pues estamos en el ojo del huracán, pero debemos proyectarnos, pensar en qué pasará cuando esto pase, cuál será la afectación en la salud mental de los usuarios, cómo enfrentarnos a una nueva normalidad, a nuevos acoples, a nuevos problemas y a nuevos conflictos”.

Como mensaje final indicó: “A pesar de que la pandemia es un enemigo invisible y silencioso está en nuestras manos controlarlo. Si nos apegamos a las directrices de las autoridades, si somos respetuosos de las indicaciones, si tenemos la apertura para la escucha activa y asertiva de esas recomendaciones, el Covid-19 se puede controlar. Las directrices no se dan por una cuestión antojadiza, se hacen en procura del bien común y el bien colectivo. Si yo me cuido y me protejo a mí misma, protejo a las personas que están alrededor, que son figuras significativas para mí, ya sean familia o compañeros de trabajo. Yo insto a no bajar la guardia, esto no ha terminado, nos queda mucho camino por recorrer, pero siguiendo las recomendaciones saldremos adelante y esto va a pasar”.


.

JornadaInvestigacioninsumos-07 02-informativoetsoc 03-pronunciamientos 04-educacioncontinua

05-trabajosfinales 06-horarioatencion 07-controlinterno 01-recursosdigitales

Botonacoso2021

Hecho con Padlet

 

firma promocional 

© Escuela de Trabajo Social, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Costa Rica - Teléfono 2511-5007. Última actualización: 16/03/2021